—Papa ¿que son esos números que aparecen en la pantalla del ordenador? ¿Qué significan esas cifras y estadísticas que aparecen sobre tu pantalla? —Pregunto Warren. —Son los índices bursátiles de todo el mundo. Ahí están todos los valores de las mercancías e instrumentos financieros de todo el mundo, mucho dinero y valores Warren. —le dijo su padre.
Warren crecía en un pequeño condado en el centro de Nebraska, en donde ingresaría a una universidad estatal. Siempre le llamo la atención los números y las proyecciones a futuro, siempre fue un joven visionario que podía sacar de un negocio todo su potencial y multiplicar sus ganancias.
Estudiaba finanzas en su pueblo natal en los años setentas cuando un día el profesor Antón le pregunto: —Warren ¿En qué invertirías en estos tiempos? — El respondió: Ya invertí Profesor Antón, compré mis primeras acciones de líneas aéreas de los Estados Unidos. Las compre muy baratas. —
Años más tarde finalizaba su carrera universitaria en finanzas con honores Suma Cum Laude cuando en el jardín del campus universitario el profesor Antón se acercó y le dijo: —todas las aerolíneas de los Estados Unidos están al auge, las ganancias están por los aires. —
Su perfil de inversor audaz se perfilaba con gran potencial. Dos décadas más tarde era ya un máster en el manejo del dinero y su multiplicación. Su empresa tenía a miembros de un selecto grupo de empresarios a nivel mundial en la sociedad capitalista.
Ring…ring…sonó el teléfono en las oficinas de Warren Capital. Era su esposa…—Warren ¡hoy es la graduación de Albert, no me digas que no podrás venir! — Su obsesión al trabajo y su vida ocupada lo dejaban sin tiempo, para una labor muy importante.
Conocía muy poco de su familia, sus batallas, soledades, triunfos, alegrías y tristezas. Pero si conocía de todas las contribuciones mensuales en valores monetarios que le daba a cada miembro, a sus hijos y esposa, pero poco los conocía.
Albert se graduó con honores y la fiesta de graduación fue excepcional. — ¡vamos Albert! Tenemos que celebrar— Dijo Scott, su amigo, con mucha euforia. Los dos jóvenes tomaron de forma brutal su carro deportivo. Nunca llegaron a su destino.