La frase denota un sinfín de significados. Amar como el fin ultimo de la existencia representaba para el santo la culminación de una máxima:
La de se “libre” y también significo lo que el Maestro siempre enseño “Amaras a tu prójimo como a ti mismo”
Con antecedentes cuestionables en donde el mismo confiesa su vida “licenciosa”—es decir llena de inmoralidades y excesos—Agustín se presenta como una obra de misericordia del Creador.
Haber llegado a la santidad seguramente fue un proceso de luchas internas, de discernimiento y de un arrepentimiento profundo.
Y con justa razón nos preguntaremos ¿Cómo puedo ser esto posible, de que un individuo descarriado por sus pasiones y delitos pueda haber llegado a ser santo?
“No es obra humana sino de la intervención divina.” dicen los eruditos. Esta afirmación nos lleva a preguntarnos:
¿Es posible la conversión—el cambio de vida—de una persona?
¡por supuesto que sí!
Esto ante los ojos del mundo, parece una falacia. Pero para el arrepentido, es una obra de Dios. Intervención divina seguramente. El momento previo a una misión en la vida tal vez.
Lo cierto es que el peso de la consciencia, el dolor profundo del alma y la intervención del Creador lo llevaron a ser…no uno mas de los santos, sino a llevar una vida ejemplar en los días posteriores a su conversión y también a ser considerado doctor de la Iglesia Universal.
¿Crees en la conversión y el cambio de una persona? Yo sí.