El ultimo jueves de noviembre, cuando se celebra el tradicional día de “acción de gracias” en los Estados Unidos, Sali en Guatemala como acostumbro a mitad de la mañana a los alrededores de mi comunidad.
Al salir me tope con la sorpresa de encontrarme con algunos negocios cerrados, establecimientos vacíos y también calles sin tanto tráfico vehicular—algo inusual en una ciudad como la de Guatemala—una de las más congestionadas de Latinoamérica.
La realidad es que hay más de 4 millones de razones—según estimaciones de medios ofíciales—por las cuales millones de guatemaltecos están agradecidos.
Chapines algunos, chapines americanos otros y unos cuantos estadounidenses que mantienen dos familias, una dentro de Los Estados Unidos y otra, aquí en Guatemala.
Suficientes motivos para dar “Gracias” por esa remesa o transferencia que llega desde el país más poderoso del mundo hacia Guatemala.
Familias que podrán sentarse a comer quizás un tamal aquí, y los de allá su tradicional pavo con “gravy” y “mash potato”.
Muchos chapines posiblemente estén agradecidos y también celebrando el día de “acción de gracias”—Thanksgiving—por esa cuota de colegio, esa canasta básica o quizás algún gusto que recibe mensualmente de un pariente desde “el norte”.
Lo que es indiscutible es la influencia que este fenómeno tiene en la actualidad en las familias guatemaltecas que dependen de dos fuentes para su subsistencia: La remesa familiar y el negocio familiar en este país.
¿Se convirtió el “Thanksgiving” en una tradicional guatemalteca?
¡Sin lugar a dudas ya lo es!
¡Happy Thanksgiving!