Visite la ciudad en el corazon de Nueva Inglaterra por primera vez por ahi por los años 2004-2006.
Era un lugar de comunidades divididas. Era el llamado «Melting-Pot» entre dominicanos, puertoriqueños y descendientes de Irlanda y de Inglaterra.
No era un lugar muy agradable. Existia violencia, indigencia y tambien la ciudad era conocida por sus altos niveles de pobreza y mala calidad de vida.
En estos dias tuve la oportunidad de visitar de nuevo. Sorpresa!…encontre otra ciudad–renovada, restaurada, vibrante–donde se respira la paz, el orden y una ciudad multicultural.
Se ve en las calles, restaurantes, espacios publicos. La pobreza se convirtio en una oportunidad palpable de desarrollo para sus habitantes.
La violencia disminuyo considerablente y la indigencia ya es cosa del pasado.
Cuando los gobiernos locales generan un clima de «posibilidades» y politicas publicas correctas los resultados estan a la vista.
Me entere que la ciudad se ha convertido en un espacio para las artes «Hispanoamericanas» en la region.
Instituciones fuertes, una economia de mercado estable, politicas publicas correctas y empresarios comprometidos con su ciudad. La combinacion perfecta! Si se puede…claro que si!