Cómo Guatemala honra a sus difuntos: tradición, fiambre y barriletes

Fotografía editorial cálida y auténtica de una familia guatemalteca de varias generaciones reunida alrededor de una mesa, compartiendo un plato tradicional de fiambre durante el Día de Todos los Santos. El fiambre debe verse claramente como una ensalada abundante y colorida con verduras, embutidos, quesos y otros ingredientes guatemaltecos, servido en platos familiares. Ambiente hogareño guatemalteco, detalles sutiles de la celebración, luz natural, expresión de unión y alegría, composición horizontal adecuada como imagen destacada para un artículo, sin texto, sin logotipos, sin marcas de agua.

No se celebra la muerte sino la memoria de la vida de los difuntos. Cada año el guatemalteco se confronta con la realidad de conmemorar a los que ya no están, quienes por fortunios de la creencia ya gozan de la eternidad.

Recordar la realidad del “perecer” y del “deceso” es un acto de valentía ante los “slogans” que le dan merito a la vida y no al hecho puro de morir en la época moderna.

Y con esto las familias en Guatemala visitan los comentarios para limpiar, pintar las tumbas de los difuntos con flores, comida tradicional y un poco de aguardiente.

El fiambre—un platillo emblemático y tradicional de la época, preparado con carnes frías, embutidos y vegetales encurtidos—se hace presente en los hogares de los chapines y el colorido de los sabores hacen del asueto un lugar para conmemorar en familia.

La tradición tiene sus orígenes con matices “mixtos” que combina la época prehispánica y la tradición católica. La primera con los rituales de los pueblos originarios quienes muestran “rituales sagrados” para venerar y recordar a sus ancestros dando lugar a expresiones artísticas, gastronómicas y espirituales que se practican en todo el país.

La segunda fue la influencia católica que llego con la evangelización en el siglo XVI, para pedir por los santos y fieles difuntos.

En lugares emblemáticos del país se elevan al cielo enormes barriletes hechos de papel de china y bambú, en el “festival de barriletes gigantes” y en otro lugar del país “la carrera de las cintas”—una festividad ecuestre, llena de color, música y trajes típicos.

Parecería contradictorio el hecho de pensar en “darle vida” a los difuntos. Pero en realidad no lo es. Es una “honra”, un “recuerdo” y la “esperanza” de un reencuentro en la posteridad del más allá para el guatemalteco.

¡Así se vive en Chapinlandia…tierra de árboles!

Publicado por Manuel Orantes-Alvarez

Es escritor, autor de las obras “El Duo Escapista: El desafio a la libertad”(Authorhouse, Bloomington Indiana, EE.UU 2009) novela ficcion que narra los vaivenes de dos inmigrantes en la tierra de inmigrantes. Asi como tambien de “Del Desierto a la Esperanza”(ESGER, Guatemala 2020) obra que narra las memorias de su vida en Estados Unidos, su experiencia como paciente de trastorno esquizoafectivo (Esquizofrenia) en donde trae una voz de esperanza a aquellos que sufren de alguna enfermedad y plasma algunas sugerencias para vivir con dignidad. Y de "Historia de Un Amor Expatriado" ( ESGER Guatemala 2023) novela romantica en donde dos guatemaltecos viven su amor en la adolescencia y terminan expatriados en Estados Unidos. Vive en Guatemala junto a su familia

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